Uncanny: lo siniestro y lo doble
- Espacio de Escrituras

- 9 nov 2021
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Por Estephany Bonilla
La dualidad –o lo doble–se ha manifestado como tópico desde distintas perspectivas en el ámbito literario. En el contexto del Romanticismo, los escritores de la época empezaron a tomar cierto interés en la duplicidad humana, así como en el desdoblamiento que se manifiesta tras la conciencia de un yo insatisfecho. Surge, digamos, como una consecuencia de una corriente que tras la escisión de un yo experimentado por los románticos, los autores encuentran un foco de discusión en la identidad del individuo. Lo que lo hace tan atractivo es que el concepto permite explorar las facetas ocultas de identidad y entorno humano; eso y como se verá en este ensayo, que también está intrínsecamente relacionado con las concepciones de Freud con lo siniestro, lo cual lo hace aún más interesante.
Freud desarrolla el concepto de Uncanny desde su epistemología, indagando sus usos en distintos textos literarios. Ante todo, el autor establace un signifcado importantísimo para la noción de esta idea haciendo una relación a partir del antónimo de su palabra original «heimlich»: íntimo, secreto, y familiar, hogareño, doméstico. En consecuencia, establece que lo siniestro causa espanto precisamente porque no es conocido ni familiar. En transcurso de su explicación, también atribuye que es algo que se manifiesta cuando debería permanecer oculto y que muestra la otra cara de lo familiar, de lo amable, volviendo estas vivencias siniestras. Por lo tanto, Unheimlich no solo es aquello que desconocemos, sino también algo oculto o reprimido de nuestro ser.
Al mismo tiempo el autor afirma que aunque resulta fácil ligar lo espantoso y siniestro con lo novedoso, es imposible afirmar que todo lo nuevo e insólito es siniestro; y por ello hace falta agregar algo: “something has to be added to what is novel and unfamiliar in order to make it uncanny” (Freud 221). Por ello, la ficción, o en su caso, la literatura fantástica se presta para ello: “(...) that fiction presents more opportunities for creating uncanny feelings than are possible in real life” (Freud 251). Atribuyendo así, toques fantásticos que en nuestra realidad serían imposibles.
El autor, sin embargo, se toma su tiempo para entender lo siniestro bajo lo no familiar; atribuyendo que lo espantoso nace en el trayecto de lo familiar a lo desconocido; es decir, un miedo que surge a partir de la transformación de lo que es conocido por nosotros. Así, lo siniestro se manifiesta en aquello que alguna vez fue familiar, a algo que de pronto deja de serlo: “For this uncanny is in reality nothing new or alien, but something which is familiar and old-established in the mind and which has become alienated from it only through the process of repression” (Freud 241).
Por otro lado, Sigmund Freud expone el tema de “lo doble” como otro aspecto que ayuda al efecto de lo siniestro. Para el autor, esto se manifiesta con la aparición de personas que, a causa de parentesco se consideran idénticas y afecta la psicología del personaje. Ello implica no sólo el aspecto físico, sino que arrastra el acrecentamiento de su relación mediante la transmisión de los procesos anímicos con su doble. Así, la conciencia de un doble hace que inevitablemente se pierda el dominio del propio yo, colocando al otro en lugar del propio. Para entender el concepto de remonta a las a hablar de cómo las figuras de cera, las muñecas, así como otros dobles evocan lo extraño. También, su enfoque lo aborda en lo extraño y siniestro del miedo a ser tomado por fuerzas externas al cuerpo que podrían confundirse con uno mismo. Freud cita a Ernst Jentsch para hablar de las estatuas que parecen “vivas”
El ensayo de Freud es muy relevante porque profundiza con dos contrapartes: la idea de que algo puede ser familiar y extraño/siniestro al mismo tiempo. De hecho, la existencia de estas dos concepciones depende la una de la otra. Por otra parte, ayuda a enmarcar nuevas áreas de estudio sobre cuestiones mucho más psicológicas, llegando por ejemplo hasta la literatura, para ser estudiada desde los comportamientos de los personajes. Así, aunque William Wilson es anterior al ensayo de Freud, es evidente que los estudios de Freud nos ayudan a entender el rumbo de cuentos como este, que encierran en mayor medida cierto grado de psicoanálisis, y hacen del texto un objeto de estudio sobre temas más específicos, como lo siniestro.
Bibliografía
Freud, Sigmund. “The Uncanny.” 1919. The Standard Edition of the Pyschological Works of Sigmund Freud, Volume XVII, edited by James Strachey, The Hogarth Press and the Institute of Psychoanalysis, 1955.






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